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El Congreso debe tomar medidas necesarias para evitar/mitigar más desastres naturales

“Debo recordar una frase famosa del Papa Francisco: “Dios perdona, la naturaleza no””: senador Jorge Prieto.

Bogotá D.C., abril 5 de 2017 (Prensa s. Jorge Prieto).- Lamentando profundamente la muerte de más de 250 hermanos putumayenses y cientos de heridos y damnificados producto de la avalancha que arrasó parte del municipio de Mocoa, y brindando nuestra solidaridad a la Gobernadora de ese Departamento, Sorrel Aroca, y al Alcalde José Antonio Castro, los dos del Partido Alianza Verde, me permito hacer una respetuosa reflexión.

En medio del dolor nos alegra la solidaridad que han demostrado los colombianos, la comunidad internacional y la rápida acción del Gobierno Nacional. Todas esas ayudas son necesarias para los damnificados y de alguna manera alivian algo el corazón de las víctimas. Pero no nos podemos conformar con las acciones de misericordia posteriores a las catástrofes. Es nuestro deber desde El Congreso de la República y el Gobierno Nacional tomar las medidas necesarias para evitarlas o por lo menos minimizar el riesgo.

Una de las principales causas del desbordamiento de ríos y avalanchas es el deterioro de las cuencas causado por la deforestación, la cual genera erosión del suelo y sedimentación de los ríos. La deforestación se presenta cuando aparece la mano del hombre con actividades como la minería, la explotación petrolera, la ganadería y la agricultura, las cuales, ante un Estado débil o permisivo, avanzan bajo la lógica del desarrollo económico del país.

Muchas veces quienes protegemos el Agua y el Ambiente hemos sido señalados de extremistas y hasta de obstáculo para el desarrollo por un pequeño pero poderoso sector de la política y la economía colombiana. Infortunadamente, para ellos y para las víctimas, la trágica realidad nos da la razón. Un país en el cual existen doscientos títulos mineros en áreas protegidas es el más claro ejemplo de un Estado débil o permisivo en materia ambiental.

Pero no es solo desde el gobierno central donde se presentan falencias. Debemos reconocer que los planes de ordenamiento territorial que hacen en los municipios han fallado, muchas veces por causa de la corrupción, o sencillamente han sido desobedecidos.

Señores Senadores, les pido respetuosamente que avancemos en la aprobación de proyectos de Ley y Actos Legislativos que hacen curso en este Congreso y que buscan la proteger el Agua, el Ambiente, y promover un modelo de desarrollo verdaderamente sostenible.

Debo recordar finalmente una de las frases famosas del Papa Francisco: “Dios perdona, la naturaleza no.”

 

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