Menu

NEWSLETTER


Inscribete al Newsletter



A+ A A-

2019: un año para la consolidación de las energías limpias

Barranquilla, diciembre 10 de 2018.-Durante este último semestre hemos recibido excelentes noticias sobre los avances de la incorporación de las energías renovables al sistema energético nacional, una tendencia que esperamos se mantenga durante el 2019, que se proyecta como un año propicio para el auge de las energías limpias en Colombia.

 

A comienzos de agosto, el Gobierno Nacional expidió las Resoluciones 40791 y 40795 de 2018, realizando así el lanzamiento de la primera subasta de energía eléctrica que incorporará energías renovables no convencionales a largo plazo en el país, un hecho histórico para Colombia con el que se consolida la integración de las energías renovables al Sistema Interconectado Nacional (SIN). El proceso se realizará en enero de 2019, a través de una subasta para ofrecer contratos por un periodo de diez años a todas las empresas con proyectos de generación renovable.

 

El panorama de las energías renovables en Colombia ha mejorado, más de 100 empresas en el país le están apostando al uso de la energía solar para aportar en la reducción del efecto invernadero y la sostenibilidad de la industria local. Hace unos días, Celsia inauguró la planta de energía fotovoltaica Celsia Solar Bolívar con una capacidad instalada de 8,06 megavatios, y además confirmó avances en los proyectos ubicados en los departamentos del Cesar, Santander y Tolima.

 

El pasado mes de noviembre, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, Anla, anunció la aprobación de la primera licencia para la generación de energía eólica en el país, para un proyecto que tendrá una capacidad de generación entre 200 y 250 MW en un área de 4.000 hectáreas en el corregimiento de Limoncito, municipio de Maicao. Son muchos los proyectos que se están desarrollando para promover energías más amigables con el medioambiente, números que esperamos aumenten para el próximo año.

 

Los episodios de sequía severa, los altos precios en las tarifas de energía y el problema que hay en la Costa con Electricaribe son motivos más que suficientes para que se avance en el tema de impulsar la diversificación de nuestra matriz energética, y se procure para el próximo año una gran evolución en el desarrollo e inversión de nuevas tecnologías para el sector.

 

Entre los avances que se espera tengan un impacto positivo este nuevo año, encontramos la participación de baterías para el almacenamiento de la energía producto de fuentes renovables, estos nuevos sistemas de almacenamiento energético ayudarán a solucionar uno de los principales obstáculos que impedía la participación de las energías renovables dentro del SIN y permitirán un suministro energético controlable. El almacenamiento por medio de baterías nos dará la oportunidad de integrar las energías renovables dado que transforman una fuente no gestionable (energía solar o eólica) en una fuente gestionable, teniendo en cuenta que la energía puede almacenarse y ser entregada cuando el sistema lo requiera. En este sentido, las entidades encargadas han avanzado en la regulación y están a la espera de los comentarios de los agentes del sector eléctrico, pues han entendido que es necesario implementar sistemas de almacenamiento, con el fin de solucionar problemas relacionados con la falta de redes de transporte de energía eléctrica.

 

También, podemos destacar la implementación de la generación distribuida, entendida como la generación de energía eléctrica conectada a la red de distribución y que se encuentra instalada cerca de los puntos de consumo, impulsada desde inicios de este año por la Resolución Creg 030 de 2018, que reglamentó el procedimiento para que los usuarios produzcan energía y la vendan al sistema. Este tipo de generación a través de plantas que se encuentran cerca de los centros urbanos permitirá disminuir los costos que actualmente pagan los usuarios por concepto de restricciones. De acuerdo con XM, el pago por restricciones alcanzó los 1,2 billones de pesos en el año 2017, y hasta el 26 de noviembre de este año, los usuarios ya han pagado 1,6 billones de pesos en restricciones, lo que equivale a un aumento del 33%, ocasionado por las limitaciones que tienen las redes de distribución eléctrica para transportarla desde las centrales eléctricas hasta los centros de consumo.

 

Adicionalmente, el impulso a la autogeneración fortalecerá la participación de los consumidores. Actualmente, existen proyectos de energía renovable a pequeña escala que permiten a cualquier persona producir energía, lo novedoso está en que con la implementación de las nuevas regulaciones, quienes obtengan excedentes de energía producto de sus propias fuentes, podrán venderla al SIN, sin tener que convertirse en una empresa de servicios públicos. Esto lo podrán hacer usuarios residenciales, así como empresas que generen energía, siempre que la energía obtenida sea menor a 100 kilovatios y cuenten con medidores especiales que cada hora pueda medir la energía bidireccionalmente, cuando se consuma y cuando se entregue al sistema.

 

En términos generales, y al menos en lo que tiene que ver con la regulación del sector energético, 2019 será un año de referencia obligatoria en la historia de la energía eléctrica en Colombia.

 

Tenemos la necesidad ineludible de cambiar el modelo energético colombiano y para esto es indispensable la consolidación de las energías limpias en este nuevo año.

0
0
0
s2sdefault

Por fin, la buena noticia

Luego de un larguísimo medio siglo, los colombianos pudimos celebrar que terminara el alzamiento armado de las Farc contra el Estado, levantamiento que no debió darse porque fue equivocado desde el momento en que lo concibieron y que no solucionó nada y lo empeoró todo. Lamentar que lo que debería ser un consenso nacional, el de saludar lo que sin duda constituye un suceso positivo para Colombia, no lo sea, en razón de que, enredando unas cosas con otras, sectores influyentes convencieron a muchos de negar lo que puede confirmarse como cierto hasta la saciedad.

Un proceso de paz con tantas complejidades, tras los horrores de una violencia tan larga, puede generar desacuerdos y hasta reacciones indignadas. Puede incluso entenderse la idea –aunque no la comparto– de que la confrontación armada debió mantenerse, por cualquier cantidad de tiempo y de costos, hasta liquidar a bala a las Farc. ¿Pero negar la entrega de las armas que se les traspasaron nada menos que a los representantes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas? ¿O negar que a fecha fija la ONU también recibirá las caletas de las Farc, cuyos sitios ya están identificados? ¿Y que esas armas llevan dos años sin utilizarse, evitándonos varios miles de muertos y heridos?

Por lo demás, como también está probado, el proceso de paz, incluso en lo relativo a las armas, cuenta con el respaldo de Estados Unidos y de las demás potencias militares del mundo, al igual que de los restantes países. Y lo respaldan el Ejército de Colombia y la Policía Nacional, que además participaron en su diseño. ¿Será que todos ellos son cómplices de una pantomima diseñada para engañar a los colombianos? ¿También son “castro-chavistas”?

Para negar estas verdades, se usan sofismas, es decir, afirmaciones ciertas con las que sustentan las falsas: como continuarán otras violencias, el proceso de paz es mentira; como se mantendrán el desempleo y la pobreza, para qué el proceso; como seguirá la gran corrupción nacional, para qué el acuerdo; como Santos es pésimo Presidente… Y así, ocultando que el proceso no se diseñó para resolver todos los problemas nacionales, sino uno específico, que no es el causante de otros y que además ha dificultado solucionarlos.

Parte de la confusión, y del uso que algunos le dan, tiene que ver con no reconocer que el problema de fondo no son las armas. Sino su uso. Porque las armas no se disparan solas, necesitan de una voluntad para dispararse. Y dicha voluntad fue la que cambió y la que explica el éxito del desarme, el aspecto principal del proceso de paz. Las Farc no se levantaron en armas como la inevitable respuesta a la pobreza, a la falta de condiciones democráticas y a otras lacras sociales y políticas, viejos males que no desaparecerán con los acuerdos de La Habana. Entraron en rebeldía militar porque adoptaron la decisión política de tomarse el poder a tiros. Y hoy las armas les estorban porque decidieron actuar en la sociedad de otra manera. Así de simple, según demuestra la experiencia.

Coletilla: el caso del supuesto gran fiscal anticorrupción corrupto avergüenza a los colombianos ante el mundo y nos convierte en reyes de burlas. Pero más nos deberían avergonzar e indignar otros dos hechos. Que se permita que el Fiscal General Martínez Neira no explique por qué nombró a Luis Gustavo Moreno en ese cargo. ¿Porque era su amigo, y él mismo le sirvió de fiador? ¿Porque alguien de su confianza se lo recomendó y avaló? Y que también se tolere la alcahuetería de tantos poderosos con el descaro y falta de criterio de Martínez para escoger a su subalterno.

Porque, según La Silla Vacía, José Luis Barceló, Vicepresidente de la Corte Suprema, alertó a Martínez Neira “acerca de las actitudes éticas de Luis Gustavo Moreno”, cuando se supo que lo iba a nombrar. Y le pregunta el mismo medio a Martínez, entre otros interrogantes, por los vínculos entre Moreno y Enrique Vargas Lleras, así como con los magistrados que fueron claves para escogerlo como Fiscal, en representación de Cambio Radical (http://bit.ly/2tabsgM).

¿Hasta cuándo tolerarán los colombianos tantas corruptelas, cinismos y mediocridades del grupito de mandamases que gobierna al país de manera vitalicia?

Bogotá, 30 de junio de 2017.

0
0
0
s2sdefault

Hay que aprender de los errores de Hidroituango

"Una vez más la naturaleza nos da la razón; la solución no son las hidroeléctricas, son las energías limpias": senador José David Name

Barranquilla, febrero 14 de 2019.- Es triste ver que eventos trágicos que ya habíamos pronosticado, se cumplan sin que las personas a cargo hayan actuado para prevenirlos y hoy lo asuman todo como si fuera un imprevisto.  Este es el caso del desastre ambiental que estamos viviendo en el país a causa del fallido proyecto de Hidroituango, que tiene agonizando al rio Cauca, el segundo cuerpo de agua más importante de Colombia. 

 

La angustia de las comunidades ribereñas aumenta cada día, fruto de la terrible situación en la que se encuentra el río Cauca y no es para menos, porque ante sus ojos se está desvaneciendo la fuente de vida que por generaciones ha sostenido y ha dado una identidad a sus comunidades, que sin su río, no tiene sentido.

 

Hoy menos de una semana después de que se realizara el apresurado cierre de la compuerta uno de la casa de máquinas, queda muy poco de lo que algún día fue el río Cauca.  Si bien los recientes anuncios de EPM sobre el incremento paulatino que ha tenido el rio estos dos días han sido más alentadores, no podemos ignorar ni olvidar que los niveles a los que ha llegado el descenso de su caudal son históricos y alarmantes, lo cual ha provocado daños irreversibles en la flora y fauna de los ecosistemas aledaños así como graves emergencias sociales en los municipios cercanos, que persisten a pesar de que EPM ha dicho tener activos los protocolos de emergencia.

 

Es que cuando se reta a la naturaleza de esa manera, y se pierde, las consecuencias son inimaginables. Más de una vez, desde el Congreso de la República y a través de los medios de comunicación, he advertido los graves riesgos y daños ambientales que implican la construcción de hidroeléctricas en cualquier ecosistema, pero el Gobierno ha insistido en este tipo de generación eléctrica como si fuera la única alternativa, por eso hoy estamos presenciando esta innecesaria tragedia.

 

El monopolio que quiere mantener el llamado “Cartel del agua”, nos ha arrastrado a esta crisis que se ha extendido a todo el país. Hacer lobby para impedir el desarrollo de las Energías Renovables en Colombia fue una de las acciones de este cartel, que buscaba evitar el ingreso de las energías limpias a la matriz energética nacional, con la intención de mantener el control del mercado, que aún ahora, 5 años después de la expedición de la Ley 1715 de 2014, depende en un 70% de las fuentes hídricas.

 

Hace 5 años, el Gobernador de Antioquía, funcionarios del Gobierno y políticos de la región celebraban la desviación del río Cauca. Hoy nadie responde por el fracaso de este proyecto. El Gobierno Nacional debe intervenir de manera activa para que se consiga mitigar la crisis en los cuerpos de agua, mientras que la Procuraduría y la Fiscalía deben realizar su tarea y decirle al país quiénes son los responsables y castigarlos acordemente.

 

Como si no fuera suficiente, el río Magdalena ha tenido un descenso preocupante en los últimos días, como resultado del cierre de la última compuerta de Hidroituango. Inevitablemente en la Costa Caribe estamos viviendo de primera mano las consecuencias del fracaso de Hidroituango, que como era de esperarse, serán sistémicas y afectarán a la cuenca del río Magdalena y las planicies inundables de la Depresión Momposina. No solo por la disminución de las aguas y el impacto ambiental, que son un grave problema en si mismos, sino también por el aumento en las tarifas de energía que traerá la no entrada en operación del proyecto de EPM, que debía aportar el 26% de la demanda de energía de la Región Caribe para el 2019. 

 

Una vez más la naturaleza nos da la razón; la solución no son las hidroeléctricas, son las energías limpias, que esperamos den un paso importante este 26 de febrero con la realización de la primera subasta de contratación de energías renovables en el país. Le pedimos al Gobierno Nacional ir más allá en su apuesta por la diversificación de la matriz energética para que se dé un verdadero cambio en los próximos años. 

 

Anhelamos la recuperación total de este proyecto por el bien de la comunidad y del país, queremos nuevamente ver cómo corren las aguas caudalosas por el río Cauca y que lo que estamos viviendo solo sea el recuerdo de la horrible noche. Colombia debe aprender de esta tragedia y no volver a cometer los mismos errores, no se pueden seguir construyendo proyectos de esta naturaleza que demandan costos incalculables tanto en recursos ambientales como en recursos sociales y económicos. Una vez más, y ojalá por última ocasión, queda comprobado que la autosuficiencia energética sostenible para nuestro país la hallaremos en las energías renovables de fuentes no convencionales.

0
0
0
s2sdefault

Hidroituango: La Megachambonada

“Será entonces la resilencia de la naturaleza que determine su futuro”: senador Guillermo García Realpe

 

Nariño, febrero 11 de 2019.-El río Cauca, el segundo afluente más importante de nuestro país, el mismo que nace cerca de la Laguna El Buey en el imponente Macizo Colombiano, que atraviesa 180 municipios a lo largo de 1350 kilómetros y que desemboca en el río Magdalena, cerca de Pinillos, Bolívar, hoy vive su peor momento de toda la historia.

 

Las razones son bien conocidas, desde hace ya varios meses por cuenta del mega proyecto eléctrico HIDROITUANGO, el río Cauca ha venido siendo víctima de toda serie de maltratos por cuenta de EPM, responsable de la construcción de la presa en el Bajo Cauca antioqueño.

 

A partir de este desastre, el río Cauca presentará unos cambios significativos en el régimen hídrico y geomorfológico, por ejemplo en su sedimentación, lo que permite que el río se oxigene, que haya alimento para los peces y en fin, toda una relación ecosistémica alrededor de esos sedimentos. El río ha cambiado hasta de color, ahora es verde, precisamente porque los sedimentos han quedado sin el cauce habitual. Y cortó definitivamente la migración en doble vía de los peces.

 

Las comunidades, las más afectadas, pueblos enteros, gente que ha nacido en las riberas del río, gente que ha tomado su alimento del río y de un momento les cambiaron todos esos hábitos, el impacto desde luego, también es enorme para esas comunidades y su gente.

 

Hoy el panorama es desolador y lo vemos a diario en las noticias en poblaciones más cercanas a la presa como Puerto Valdivia, Puerto Antioquia, Cáceres, Taraza, incluso otras más distantes como Caucasia y Nechí, comunidades todas que han visto cómo la improvisación y las malas decisiones del responsable del proyecto les cambió de un momento a otro su cotidianidad, algo jamás visto en la historia.

 

Ahora la recuperación va a tardar mucho tiempo, el río nunca volverá a ser el mismo, el afluente ha sufrido daños irreparables. El Cauca aporta el 37% del caudal del río Magdalena, es decir que el efecto también en ciénagas y en el propio río grande de la Patria aguas abajo será impactado, como también se verán los impactos en La Mojana.

 

Será entonces la resilencia de la naturaleza que determine su futuro.

 

¿Volverá el Cauca a ser el mismo, se podrá recuperar el ecosistema? Son interrogantes que hoy los colombianos nos preguntamos. Creemos que NO. El imponente Cauca, el segundo río más importante que tenemos los colombianos, en condiciones normales, por sus aguas corrían entre dos mil y dos mil 500 metros cúbicos por segundo, pero hoy el panorama es de 50 metros cúbicos por segundo, algo aterrador desde todo punto de vista.

 

Incluso, el río hoy ya no tiene el caudal ecológico, que es un caudal mínimo para la vida de los peces, para el aprovechamiento de las comunidades aguas abajo y por supuesto para la evacuación de aguas servidas de las poblaciones aledañas a las ciudades, esto es un impacto grave.

 

Es una demostración más de los errores en la construcción del proyecto HidroItuango que no solo va a afectar a Antioquia sino a todo el país, porque va a haber una merma en el suministro de energía para el próximo año.

 

Hoy, con la reducción del caudal a los mínimos, incluso no tener el caudal ecológico ya ha ocasionado mortandad de peces, más de 50 mil peces han muerto, también está generando graves afectaciones a la fauna acuática del río y por supuesto la afectación social y económica de las poblaciones aguas abajo.

 

Lo peor es que no sabemos qué ocurrirá hacia adelante, porque la afectación es día a día, hay contingencias diarias y hoy se dice que no solo hay afectación en los conducidos del desagüe, sino en el macizo mismo porque así lo anuncio una investigación de la ONU que indica que el macizo sobre el cual está ubicado el embalse es vulnerable y que va a tener efectos graves de hidrología por la circulación  de aguas al interior del macizo al elevarse los niveles por el embalse.

 

En todo caso, una vez pasen todas estas contingencias y cuando Hidroituango logre una estabilidad, y tan pronto el Congreso de la República retorne a las sesiones ordinarias, insistiremos en citar en la plenaria del Senado un debate de control político para que todos los responsables de este desastre social, ambiental y económico le dan la cara al país y respondan por sus actos.

 

 

 

0
0
0
s2sdefault

“El Gobierno no puede permitir que se sigan construyendo más hidroeléctricas”: senador Name

El Presidente de la Comisión Quinta del Senado, el Senador José David Name Cardozo hizo un llamado al Gobierno Nacional para que no se sigan construyendo más hidroeléctricas en el país y se aprenda de los graves errores cometidos en el Proyecto de Hidroituango, que le ha causado un gran daño ambiental, social y económico al país.

 

“Lo que está pasando con Hidroituango es una historia para no repetir en nuestro país, muchas veces he advertido acerca de los riesgos que existen cuando se construyen proyectos de este tipo pero los intereses de quienes manejan el monopolio de las hidroeléctricas ha estado por encima de salvaguardar el medioambiente.  El Gobierno Nacional no puede permitir que se sigan construyendo más hidroeléctricas en nuestro país, debe apostarle de una vez por todas a un acelerado desarrollo de las energías limpias con el que se pueda generar un cambio en la matriz energética de Colombia para los próximos años” expresó el Senador Name.

 

 “Si bien este 26 de febrero es un día muy importante para el avance de las energías renovables en el país, con la realización de la primera subasta de contratación de energías renovables, el Gobierno debe comprometerse mucho más e ir más allá en su apuesta por diversificación de matriz energética del país”, manifestó el Presidente de la Comisión Quinta.

 

 Además agregó que: “Es lamentable el estado en el que se encuentra el rio Cauca luego de que se realizará el cierre de la compuerta uno, la tragedia ambiental que se ha causado es mucho mayor de lo que hasta ahora hemos visto, el costo es incalculable.  No se le puede seguir haciendo esto a la naturaleza”.

 

 

0
0
0
s2sdefault
Color I Color II Color III