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Universidad Autónoma del Caribe, símbolo de progreso, liderazgo y desarrollo: 50 años

“En cincuenta años de existencia, la Universidad Autónoma del Caribe ha podido graduar a más de 48 mil profesionales de distintas regiones del país”.

 

Bogotá D.C. julio 31 de 2017(Columna de Opinión senador de la República José David Name Cardozo Partido de La U). La Universidad Autónoma del Caribe me enseñó a descubrir los distintos horizontes de la vida académica. Orgulloso me siento de ser egresado de esta institución de educación superior, ubicada en Barranquilla.

La Universidad me condujo a madurar una vocación de servicio desde la perspectiva profesional en los ámbitos de la administración de empresas, lo cual me llevó a desarrollar experiencias productivas privadas con notables resultados.

La formación que adquirí y los estudios posteriores de especialización me han permitido aplicar un sentido riguroso, disciplinado, austero y con alto contenido de sensibilidad social, al ejercicio de mi actividad legislativa próxima a cumplir 12 años en el Senado de la República de Colombia, cuya mesa directiva tuve el honor de presidir en el periodo 2.014 – 2018.

He tenido la oportunidad de acompañar buena parte de la historia de la Universidad Autónoma del Caribe, que en estos días conmemora sus primeros 50 años de vida institucional bajo la conducción rectoral de Ramsés Vargas Lamadrid, quien ha podido superar momentos difíciles para que la institución mantenga el ritmo de desarrollo académico que merece y su liderazgo en el contexto regional.

Desde pequeño oí hablar de la Universidad Autónoma del Caribe y escuché a muchas personas ponderar la tarea de don Mario Ceballos Araujo y los distinguidos profesionales que lo acompañaron en el desafío de crear una entidad comprometida con el progreso en todos sus órdenes, la inclusión y el brindar una oportunidad de formación a miles de hombres y mujeres sin importar su raza, sexo, credo religioso o convicciones políticas, porque el grupo de fundadores se caracterizaba por la filosofía liberal y el pensamiento libertario bolivariano. 

Al terminar mi bachillerato en el Liceo Cervantes, me definí por la Administración de Empresas en la Universidad Autónoma del Caribe y semestre tras semestre avancé hasta obtener mi grado y empezar a crear y laborar en varias empresas exitosas de Barranquilla, mi tierra natal.

Siempre he estado en contacto con mi Universidad, atento a su rumbo y proyecciones, así como a colaborarle en su hoja de ruta dentro del marco de las iniciativas que promueve en beneficio de la juventud y la comunidad Caribe en general.

Profunda satisfacción experimento hoy cuando podemos testimoniar el homenaje que se le ha brindado a la Universidad durante la conmemoración institucional de sus 50 años, empezando por la condecoración Simón Bolívar que se le impuso el pasado viernes por el Ministerio de Educación Nacional, en presencia del señor Presidente de la República Juan Manuel Santos Calderón. Oportuna también la exaltación de la Gobernación del Atlántico, la Asamblea Departamental, la Alcaldía de Barranquilla y el Concejo Distrital. 

Hace algunos días la honorable Corte Suprema de Justicia y el honorable Consejo de Estado, así como el Senado de la República y la Cámara de Representantes, también habían destacado la trayectoria de la Universidad, que por fortuna ha tenido en las tres ramas del poder público colombiano y en el nivel territorial local el reconocimiento que se ha ganado producto de una loable labor en el sector educativo y en su extensión a la comunidad.

En cincuenta años de existencia, la Universidad Autónoma del Caribe ha podido graduar a más de 48 mil profesionales de distintas regiones del país, muchos de los cuales han pasado a darle lustre a la historia nacional y regional en el campo del diseño de modas, la arquitectura, la comunicación social y el periodismo, el derecho, gobierno de lo público, la política, la hotelería y el turismo, la sociología y el desarrollo económico, entre otros aspectos.

De los últimos cuatro años podemos destacar que la Universidad Autónoma del Caribe ha mejorado sus indicadores en investigación, formación docente e internacionalización. A partir de lo cual marcha con rumbo cierto y seguro hacia la acreditación institucional.


Además, la Universidad ha invertido más de 33.000 millones de pesos en becas y descuentos favoreciendo el acceso con calidad a la educación superior a más de 5.478 jóvenes de la región. 


Según información que suministra la propia Universidad, actualmente cuenta con 53 docentes con formación doctoral, 22 grupos categorizados en Colciencias, de los cuales 10 están en categoría A, y 68 investigadores, de los cuales 9 son seniors. 

 

Para destacar también que del 2013 a la fecha 179 estudiantes y 33 docentes participaron en 15 misiones académicas a 7 países, y según el ranking internacional Green Metrics, es la tercera universidad ambientalmente sostenible del Caribe colombiano y la 13 de Colombia. 

 

Felicitaciones al Consejo Superior, al señor Rector, al equipo administrativo, a los profesores y estudiantes, por lo logros que se obtienen, seguros de que los próximos 50 años serán plenos en la consolidación de la Universidad Autónoma del Caribe como símbolo del progreso, el liderazgo y el aporte al desarrollo nacional, regional y local. Por favor escríbame a Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.

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Por fin, la buena noticia

Luego de un larguísimo medio siglo, los colombianos pudimos celebrar que terminara el alzamiento armado de las Farc contra el Estado, levantamiento que no debió darse porque fue equivocado desde el momento en que lo concibieron y que no solucionó nada y lo empeoró todo. Lamentar que lo que debería ser un consenso nacional, el de saludar lo que sin duda constituye un suceso positivo para Colombia, no lo sea, en razón de que, enredando unas cosas con otras, sectores influyentes convencieron a muchos de negar lo que puede confirmarse como cierto hasta la saciedad.

Un proceso de paz con tantas complejidades, tras los horrores de una violencia tan larga, puede generar desacuerdos y hasta reacciones indignadas. Puede incluso entenderse la idea –aunque no la comparto– de que la confrontación armada debió mantenerse, por cualquier cantidad de tiempo y de costos, hasta liquidar a bala a las Farc. ¿Pero negar la entrega de las armas que se les traspasaron nada menos que a los representantes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas? ¿O negar que a fecha fija la ONU también recibirá las caletas de las Farc, cuyos sitios ya están identificados? ¿Y que esas armas llevan dos años sin utilizarse, evitándonos varios miles de muertos y heridos?

Por lo demás, como también está probado, el proceso de paz, incluso en lo relativo a las armas, cuenta con el respaldo de Estados Unidos y de las demás potencias militares del mundo, al igual que de los restantes países. Y lo respaldan el Ejército de Colombia y la Policía Nacional, que además participaron en su diseño. ¿Será que todos ellos son cómplices de una pantomima diseñada para engañar a los colombianos? ¿También son “castro-chavistas”?

Para negar estas verdades, se usan sofismas, es decir, afirmaciones ciertas con las que sustentan las falsas: como continuarán otras violencias, el proceso de paz es mentira; como se mantendrán el desempleo y la pobreza, para qué el proceso; como seguirá la gran corrupción nacional, para qué el acuerdo; como Santos es pésimo Presidente… Y así, ocultando que el proceso no se diseñó para resolver todos los problemas nacionales, sino uno específico, que no es el causante de otros y que además ha dificultado solucionarlos.

Parte de la confusión, y del uso que algunos le dan, tiene que ver con no reconocer que el problema de fondo no son las armas. Sino su uso. Porque las armas no se disparan solas, necesitan de una voluntad para dispararse. Y dicha voluntad fue la que cambió y la que explica el éxito del desarme, el aspecto principal del proceso de paz. Las Farc no se levantaron en armas como la inevitable respuesta a la pobreza, a la falta de condiciones democráticas y a otras lacras sociales y políticas, viejos males que no desaparecerán con los acuerdos de La Habana. Entraron en rebeldía militar porque adoptaron la decisión política de tomarse el poder a tiros. Y hoy las armas les estorban porque decidieron actuar en la sociedad de otra manera. Así de simple, según demuestra la experiencia.

Coletilla: el caso del supuesto gran fiscal anticorrupción corrupto avergüenza a los colombianos ante el mundo y nos convierte en reyes de burlas. Pero más nos deberían avergonzar e indignar otros dos hechos. Que se permita que el Fiscal General Martínez Neira no explique por qué nombró a Luis Gustavo Moreno en ese cargo. ¿Porque era su amigo, y él mismo le sirvió de fiador? ¿Porque alguien de su confianza se lo recomendó y avaló? Y que también se tolere la alcahuetería de tantos poderosos con el descaro y falta de criterio de Martínez para escoger a su subalterno.

Porque, según La Silla Vacía, José Luis Barceló, Vicepresidente de la Corte Suprema, alertó a Martínez Neira “acerca de las actitudes éticas de Luis Gustavo Moreno”, cuando se supo que lo iba a nombrar. Y le pregunta el mismo medio a Martínez, entre otros interrogantes, por los vínculos entre Moreno y Enrique Vargas Lleras, así como con los magistrados que fueron claves para escogerlo como Fiscal, en representación de Cambio Radical (http://bit.ly/2tabsgM).

¿Hasta cuándo tolerarán los colombianos tantas corruptelas, cinismos y mediocridades del grupito de mandamases que gobierna al país de manera vitalicia?

Bogotá, 30 de junio de 2017.

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La mujer, la gran víctima

 

“Colombia es signataria de las principales convenciones internacionales en cuanto a derechos de las mujeres “: senadora Sofía Gaviria Correa

 

Medellín, mayo 25 de 2018.- “Ante las atrocidades tenemos que tomar partido. El silencio estimula al verdugo”, afirmaba el Nobel de la Paz Elie Wiesel.  Por eso, en este mes de mayo, el de las Madres, vale la pena revisar el panorama del maltrato a la mujer en nuestro país. 

Colombia es signataria de las principales convenciones internacionales en cuanto a derechos de las mujeres (Convención Interamericana sobre la Concesión de los Derechos Políticos a la Mujer, 1948; Convención sobre los Derechos Políticos de la Mujer,1952; Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,1966; Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,1966; Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, “CEDAW”, 1979; Declaración y Programa de Acción de Viena, 1993; Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, “Convención Belem do Pará”, 1994; Convención de Beijing,1995, entre otras varias de la más alta importancia). Sin embargo, las cifras que, a continuación, presentaremos demuestran que, aunque, cuantitativamente, la cifra de mujeres víctimas es muy similar a la de hombres, cualitativamente, la mujer ha sido mucho más victimizada y de muchísimas formas, y que, definitivamente, la mujer, especialmente la mujer víctima, no ha sido una de las prioridades de este gobierno:

 

- Con 4’311.599 mujeres víctimas inscritas en el Registro Único de Víctimas (RUV), las mujeres representan el 49.73% del total de sobrevivientes del conflicto. De ellas, hasta el 30 de octubre de 2016, sólo habían sido indemnizadas 377.400.

 

- Estadísticas conservadoras divulgadas por El Tiempo hablan de que el 92% de los menores reclutados por las Farc que sufrieron violencia sexual eran niñas. Es aberrante el caso, por ejemplo, de Héctor Albeidis Arboleda, el llamdo “Enfermero de las Farc”, acusado por desmovilizadas de haber practicado más de 500 abortos forzados.

- La Dijin reveló en su informe Sisma Mujer que en promedio cada 20 minutos una mujer es agredida sexualmente en nuestro país. Y Medicina Legal asegura que en el 85 % de los casos de violencia sexual contra mujeres, las víctimas son niñas entre los 10 y los 13 años. 

- Según el Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo, más de 100 municipios de 23 departamentos tienen alerta de violencia sexual contra la mujer.

- La directora de Oxfam, Aída Pesquera, calcula que, durante los cinco primeros años del gobierno Santos, 875.437 mujeres fueron víctimas de violencia sexual (violación, prostitución forzada, embarazo forzado, aborto forzado, esterilización forzada, acoso sexual, servicios domésticos forzados y regulación de la vida social).

 

- Aunque, en el RUV, están registradas 18.544 mujeres víctimas de delitos contra la libertad y la integridad sexual (de las cuales, hasta el 24 de mayo de 2017, la UARIV sólo había reparado a 6.903), se dice que hay un 78% de mujeres que, por vergüenza, no han denunciado las formas de violencia de las que han sido víctimas, como indica la Encuesta de Prevalencia de Violencia Sexual en Contra de las Mujeres en el Contexto del Conflicto Armado Colombiano 2010-2015, publicada en agosto de 2017, en el marco de la Campaña “Violaciones y otras Violencias: Saquen mi cuerpo de la guerra”.

 

Si bien estos son los reflejos más dolorosos del machismo y la violencia contra la mujer que este gobierno no ha sabido enfrentar, detrás de esto están la discriminación laboral, social y política, que no podemos soslayar y que merecen, cada una, varias columnas con estadísticas igualmente escandalosas.

“Rompe el silencio. Cuando seas testigo de la violencia contra las mujeres, no te quedes de brazos cruzados. Actúa”: es el llamado de Ban Ki Moon, Secretario General de la ONU. Estoy segura de que, con el compromiso de Iván Duque y de su coequipera Marta Lucía Ramírez,  acabar con la distorsión cultural del machismo, que se refleja en tantas violaciones de los derechos de las mujeres, será una prioridad para el gobierno y que lograrán desarrollar una campaña real y efectiva de igualdad entre hombres y mujeres, seguridad, justicia y protección eficaz contra las mujeres más vulnerables. 

 Por eso, todas las mujeres colombianas y los hombres con criterio de equidad deben apoyar esta fórmula.

 

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El Voto Útil

"Colombia debe votar por un gobierno que sea garantía de respeto a las instituciones para el transito responsable de los cambios por venir": senador José David Name

Barranquilla, mayo 21 de 2018.- Este domingo 27 de mayo, sea cual sea el resultado de las Elecciones Presidenciales, se convertirá en una fecha historica que las próximas generaciones de Colombia recordarán como el día en el que se decidió el futuro del País.

 

Hacia mucho tiempo que el derecho al voto no portaba la capacidad de cambio que esgrime en este momento, desde hace mucho el poder de cambiar el destino de Colombia no reposaba directamente en los hombros del pueblo.

 

Si le creemos a las encuestas, y en este momento no existe otro referente, la intención de voto se divide claramente entre dos candidatos; entre la Izquierda y la Derecha, entre la Dictadura populista y la Democracia Liberal. 

 

Los colombianos estamos bailando en el filo de una navaja y si nos dejamos distraer de la verdadera contienda, llegaremos a las urnas con una derecha segmentada, confundida por campañas ambiguas y candidatos debiles que en el peor de los casos, ofrecen más de lo mismo y en el menos peor, buscan forzar la elección a una segunda vuelta para negociar con nuestros votos, una posición de poder personal en el próximo gobierno.

 

De llevarnos a una segunda vuelta, en la que la continuidad y la tibieza no hagan parte, el Colombiano saldrá a votar sin que un “jefe político” se lo imponga. Saldremos a votar por La Patria, por deber ciudadano como lo ordena la Consititucion. 

 

En la Constitución se introdujo la doble vuelta presidencial  para asegurarse que los gobiernos electos sean el fruto de mayorías incuestionables y de esta manera prevenir inestabilidades derivadas de mayorías precarias en un ambiente de real pluralidad partidista o verdadera diversidad ideológica.  La segunda vuelta es obligatoria si ninguna fórmula a la Presidencia obtiene el cincuenta por ciento más un voto.

 

Entonces, por qué dejarnos utilizar para desequilibrar una balanza que ya se ha definido una y otra vez por incontables encuestas y estudios?, Por qué prestarnos a ser carne de cañon en batallas personales de ego y poder?.  Que sea este domingo el momento de sumarnos a que se dé la condición para iniciar sin retraso la fase de implementación de un nuevo gobierno con un mandato claro por la estabilidad nacional.

 

Ya sabemos acerca de los altos costos que han tenido las convocatorias electorales de los últimos meses; las consultas interpartidistas, la renovación del Congreso y las consultas extrapartidos, sumarle a estos gastos unas elecciones a segunda vuelta presidencial constituyen un desgaste administrativo y patrimonial innecesario.

 

Colombia requiere con urgencia afirmaciones contundentes de estabilidad política para volver a crecer en su economía, empezar asertivamente en su proceso de pacificación, y diseñar las grandes reformas fiscales, económicas y sociales que están en mora. El ambiente electoral altera las señales económicas y la cohesión de la nación hacia afuera. Mucho más en el caso Colombiano en el que se advierte una peligrosa polarización.

 

Colombia debe votar por un gobierno que sea garantía de respeto a las instituciones para el transito responsable de los cambios por venir.

 

El voto de los colombianos debe ser, en consecuencia, una expresión útil y estratégica. Este domingo el voto de cada uno de nosotros debe ser por un mandato sin ambigüedades, por la estabilidad política y la democracia.

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¿Hidroituango se desploma?

“Sin duda, es un problema de grandes dimensiones como el proyecto en sí, nadie al inicio imagino una situación de esta naturaleza”: senador  Guillermo García 

 

Pasto, mayo 21 de 2018.- El megaproyecto Hidroituango del que tanto se escucha hablar por estos días tiene con los nervios de punta a todo el país y principalmente al departamento de Antioquia, región que quiere dominar el 70% del mercado energético nacional.

 

Sin embargo, este titán de la ingeniería que tiene un costo superior a los once (11) billones de pesos y que estaría listo en diciembre próximo, cambió radicalmente los planes iniciales, incluso, el Presidente de Empresas Públicas de Medellín –EPM- Jorge Londoño De La Cuesta, advirtió a varios medios de comunicación que aún no tiene claridad sobre la continuidad de las obras y si el mega proyecto es viable luego de esta crisis que ya es conocida y que afecta por supuesto toda su infraestructura.

 

Se habla insistentemente también que eventualmente la presa podría desmoronarse de dos formas, la primera si el agua logra derribar el enrocado de la cresta y una segunda, sería una posible erosión en la base de la presa y en cuya parte posterior el agua está transitando.

 

Cualquier situación que llegase a presentarse sería muy nefasta, traería enormes implicaciones y según se ha dicho por parte de expertos podría causar un daño muy superior a lo sucedido en Armero, es decir, Puerto Valdivia, y municipios como Nechí, Cáceres desaparecerían totalmente del mapa, al igual que la zona baja de Tarazá y Caucasia en un 70% según lo manifestó el propio Presidente de EPM, algo realmente muy grave. ¡Ni pensarlo!

 

En toda esta zona de influencia del bajo Cauca antioqueño y aledaña a HidroItuango viven cerca de 120 mil personas que estarían en riesgo extremo, pero hasta el momento han logrado evacuar poco más de cinco mil, por eso las autoridades no ahorran esfuerzos en trabajar incansablemente para sensibilizar a la comunidad de la situación y para ponerla a salvo de cualquier amenaza. Por supuesto hay que preservar también la vida de las personas que trabajan en la obra.

 

Sin duda, es un problema de grandes dimensiones como el proyecto en sí, nadie al inicio imagino una situación de esta naturaleza. 

 

Pero si a esta grave tragedia social y ambiental le faltaban ingredientes, sorprendió la Fiscalía General de la Nación al advertir que existirían también posibles sobornos en los contratos de construcción de Hidroituango, que según el Fiscal Néstor Humberto Martínez pondría en aprietos a las firmas Conconcreto y Camargo Correa.

 

El jefe del ente acusador ha señalado que “hay indicios que dan cuenta por las evidencias recaudadas y así se hizo de conocimiento público, de que habría pagos en el proceso de contratación de esa represa”, de confirmarse tal situación estaríamos de frente los colombianos ante un nuevo caso de corrupción de enormes proporciones muy superior a los ya conocidos como Reficar, Odebrecht, Foncolpuertos, y muchos otros que el país recuerda.

 

Sería increíble, que el más ambicioso proyecto de los últimos tiempos en Colombia también haya caído en manos corruptas que hoy se esconden sin señalar culpables ni responsables. Será entonces tarea de las autoridades correspondientes desenmascararlos, presentarlos a la luz pública y hacer que respondan ante la justicia por la gravedad de sus acciones.

 

En los próximos días, una vez se minimice el riesgo que hoy presenta la mega obra, vamos a realizar un debate de control político cuya fecha sería establecida por la mesa directiva para que quienes tienen relación directa e indirecta con Hidroituango comparezcan ante el Senado y le expliquen al país sus acciones.

 

En ese orden de ideas vamos a citar a debate de control político a los Ministros de Minas y Energía, Medio Ambiente, Interior, y vamos a invitar al Procurador General de la Nación, al Fiscal General de la Nación , al Contralor General de la República, al Defensor del Pueblo, al Gobernador de Antioquia, al alcalde de Medellín, al gerente de Empresas Públicas de Medellín y a Representantes de la zona de influencia, para que respondan sobre las causas, alcances y circunstancias graves de la tragedia de las últimas semanas alrededor de este importante proyecto hidroeléctrico en Colombia.

 

A pesar de que muchos sectores políticos no querían aprobar la proposición de citación a este debate al final lo logramos y en muy pocos días haremos que el país conozca de sus mismos protagonistas todo lo que ha sucedido con este colosal proyecto que hoy tiene en apuros a unos pocos poderosos, y con gran preocupación a 50 millones de colombianos. 

 

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