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No más líderes sociales asesinados

“Las personas que defienden los derechos humanos son personas con ansias de libertad y justicia”: senador Juan Manuel Galán.

Bogotá D.C., marzo 6 de 2017.(Prensa Juan Manuel Galán) ¿Qué significa ser defensor de derechos humanos en Colombia? Es cierto que, como resultado de los diálogos de paz, Colombia cuenta hoy con la tasa de homicidios más baja de los últimos 40 años, que se ha disminuido el desplazamiento armado, y que en general se han reducido las confrontaciones contra la población civil. Sin embargo, quienes denuncian con valentía problemas sociales y discursos de odio, siguen enfrentando amenazas, agresiones y asesinatos en todo el país.

En el reciente informe presentado por Amnistía Internacional, se observa que estas amenazas y homicidios se concentran especialmente contra líderes comunitarios y activistas ambientales. Por su parte, el Programa No Gubernamental de Protección a Defensores de derechos humanos – Somos Defensores, en su informe anual afirmó que, durante 2016, 481 defensores fueron víctimas de agresiones contra su vida e integridad o fueron presa de obstaculización de su labor. Las agresiones que se le atribuyen al trabajo en favor de los derechos humanos, van desde robos de información hasta asesinatos, detenciones arbitrarias, desapariciones, y violencia sexual.  El informe afirma que los sectores con más líderes muertos fueron los comunales (20), seguido de indígenas (15), campesinos (13), comunitarios (10) y afro (7).

Finalmente Pacifista, una plataforma digital administrada por la revista originalmente canadiense VICE, revela que en el 2016, 80 defensores, defensoras y líderes sociales fueron asesinados(as); 17 más que en 2015, es decir un incremento del 22% con respecto al año anterior y que adicionalmente, en 22 de los 32 departamentos de Colombia se presentaron homicidios contra defensores. Significa que en el 68% del territorio nacional ocurren casos de este tipo. Solucionar esta situación no es fácil, pero plantea la necesidad de aplicar acciones inmediatas. Empecemos por la urgencia de diagnosticar el problema. Hoy el Estado Colombiano recoge información de organizaciones civiles como CINEP, CERAC, INDEPAZ, CCEEU, y MOVICE, entre otros.

Sin embargo, sus números varían constantemente debido entre otras cosas a las múltiples metodologías aplicadas de medición, generando incertidumbre y haciendo imposible documentar las muertes o amenazas contra defensores de derechos humanos, con precisión. Es urgente iniciar un sistema propio de información para tomar medidas eficaces y sobre todo oportunas.   Las personas que defienden los derechos humanos son personas con ansias de libertad y justicia para otros, por eso defenderlos, debe ser propósito de todos; porque ante el miedo de vivir en un mundo inhóspito, debemos asegurar que las voces valientes que reafirman nuestra humanidad sigan participando en la construcción de un nuevo país.

 

 

 

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